Después de mucho tiempo sin publicar, teniendo que atender de mis estudios y demás, a ver si encuentro más tiempo para escribir.
Bueno, hoy vengo con mi análisis sobre el último lanzamiento de Linux Mint con KDE, la versión 8 “Helena”, distro muy popular basada en Ubuntu (bueo, la edición KDE en Kubuntu), aunque para mí lo supera en prácticamente todo. Ya había probado Linux Mint con GNOME, pero sinceramente nunca con KDE, salvo viéndolo el algunas pantallas y demás, y he de decir que me dejó muy sorprendido. El aspecto es cuanto menos de lo más elegante que ví en el mundo Linux, aun teniendo los onmipresentes colores azules que son tan populares. Su funcionamiento también es muy bueno, hasta el punto que es probablemente la distro Debian que no me pareció “blandengue” (sí, directamente para mí ya desbanca con creces a DreamLinux, aunque ésta sea más puramente Debian), por decirlo de una manera y sin ánimo de ofender a nadie, ya que Debian es muy buena, pero siempre tuve la sensación de que eran las mas “blandas”… No sé, las RPM o basadas en código fuente o similares como Arch, Gentoo, Sabayon, etc siempre me dieron más confianza y sensación de robustez y actualización, aunque admito que es muy probable que sean gustos y manías que no tienen que coincidir con nadie, por supuesto
. Bien, vamos allá:
La imagen de Live DVD (en lo que se distribuye) pesa bastante poco, apenas 2 GB, ni llega a ellos. Trae mucho software y por supuesto todos los códecs y drivers necesarios para ser Out-of-the-box. En ese sentido se parece a Sabayon: todo en serie en una imagen de DVD reducida para que no se haga tan larga la espera de la descarga (y es de agradecer). Supongo que funcionará bien en la gran mayoría de los equipos al estar preparada con todo de serie
Poco probé el Live DVD para ser lo más justo posible en la prueba, pero el instalador, aunque los ví más rápidos y esté basado en el de Kubuntu, es absolutamente maravilloso, espectacularmente decorado, me agradó muchísimo. Y como las palabras no son suficientes, aquí van algunas capturas:


El único fallo que le veo al aspecto es la excesiva dependencia de las herramientas de GNOME/GTK, como el Network Manager y la gran mayoría (por no decir todas) de las herramientas propias. Se echa de menos una migración total a KDE, pero teniendo en cuenta que por lo general todo es muy cuidado y práctico, es prácticamente como las herramientas de Mandriva, por lo general bien integradas. También debería de haber más variedad de color en los fondos o algo así. El azul es mi color favorito, y la tonalidad que incorpora esta distro es preciosa, pero está hasta en la sopa, la verdad. Algo de originalidad en ese aspecto no estaría de más (¿por qué no los verdes, como en la edición con GNOME, y que es un color no muy popular para esto?)..
En el booteo sufre del mismo fallo que Ubuntu: el tema por defecto no deja ver o intuír el tiempo de booteo (con una barra o similar, solamente muestra un parpadeo del logo que no nos dice nada, solo ameniza algo más la espera),cuanto falta para iniciar, si está realizando algún proceso, etc, por lo que es completamente “a ciegas”, tienes que confiar en que lo va hacer… Ahora bien, elegante es un rato (por la sencillez y minimalismo)… Pero bajo mi punto de vista nada funcional.
En VirtualBox sufre de lo mismo que su madre africana: no encuentro la manera de redimensionar la pantalla, ni siquiera con Guest Additions instalado (en teoría).
Como ya dije, su colección de software es completísima. La sección de gráficos cubre todas las necesidades (aunque poner KolourPaint como programa de dibujo sencillo no habría estado nada mal); la sección de internet es completísima, con programas P2P como FrostWire (similar a Ares de Windows) aparte de KTorrent, Thunderbird, Tucan, navegador Firefox, firewall gráfico y lo típico (Kopete, Quassel, etc); en el área multimedia tiene hasta de más, poniendo Amarok, GNOME Player y Songbird creo que se pasaron por poner tanto para lo mismo, aunque es un acierto incorporar VLC (buenísimo reproductor multimedia) y Minitube (para ver vídeos de YouTube sin necesidad de Flash ni abrir un navegador); el paquete de oficina es básico, con lo típico de OpenOffice; trae Java por defecto, las típicas herramientas propias de Mint (en GTK, menudo fallo estético, como ya dije
) y Wine. La incorporación de éste último programa no es imprescindible para los que ya llevamos un tiempo en Linux, pero sin duda para un novato o gente que necesite “emular” algo de Windows (como algunos juegos) sin duda le viene de maravilla.
El menú de KDE por defecto es el Kickoff… Yo creía que aún seguían portando el Tasty Menu, uno de los símbolos de Mint, pero ya veo que no, una pena, ya que Tasty era más rápido y mejor ordenado que Kickoff (recuerdo cuando en KDE 3.5, este tipo de menú solamente lo tenía OpenSuse y todo el mundo lo quería… Ahora la gran mayoría no lo queremos ni en pintura por lo incómodo y lento que puede resultar
). Por cierto, al menos yo, tengo un fallo en el menú, que es que si cambias al menú clásico, el icono de MInt desaparece y se cambia por el predeterminado de KDE… Pues vaya corte de rollo
.
Ofrece una gran cantidad de software en todos los repos, aunque Mint cuenta con un gestor propio donde “depura” el software más popular y con interfaz gráfica, con el fin de facilitar las cosas y ser más intuitivo. Sin embargo, me encuentro con algunas carencias que deberían de ser ya casi básicas: por ejemplo, no veo Chromium por ninguna parte, ni Rekonq tratándose de KDE… En fin, que hay mucho pero hay pequeños detalles que pueden resultar molestos (para mí los dos anteriores lo fueron un poco, la verdad).

Para gestor de paquetería completo es Synaptic, y personalmente, y más en KDE, prefiero Adept, por considerarlo más versátil y por adaptarse mejor al entorno. En fin, supongo que otro detalle maniatico
.
Poco más que sobresalga. La verdad es que KDE trabaja bien, sin mayores problemas, y el resto es un Mint, lo que significa que cumple perfectamente con su tarea. Sigo empecinado en mi batalla contra la herramienta “sudo” heredada de Ubuntu (y que más distros ponen). Sigo pensando que es una falta total de seguridad, creo que lo mejor sería adaptar las características al sistema, y los usuarios a esto, por su seguridad. Me parece algo básico, vamos. Tampoco trae Sweeper por defecto, el limpiador del sistema de KDE (muy liviano), tan necesario para mí y para cualquiera que quiera mantener su distro un poco limpia, pasándolo de cada cierto tiempo.
En definitiva, es una distro excelente, pero tiene sus pequeños detalles que personalmente, y más tratándose de KDE como entorno, no me agradan demasiado, pero por lo general es una buena distro, como ya dije. Me encantaría que el proyecto creciera más y llegaran a tener repositorios propios para no depender tanto de Ubuntu (de hecho, lo tenían en mente, probablemente basándola en Debian, pero no sé en que quedó todo). Aparte de todo, es un equipo y comunidad que trabajan duro para crear algo digo de admirar y respetar, y su cuarto puesto en DistroWatch y diversos sondeos la hacen una de las distribuciones más usadas, y se lo merece. Es muy agradable trabajar con ella en todos los sentidos, y es recomendable, como no. Para los que quieran algo cómodo y de instalar y usar, pero también para los primerizos en Linux, ya que realmente es intuitiva. Sin duda le doy mi aprobado.
Descarga Linux Mint 8 “Helena” KDE Community Edition
Comentarios recientes