A pesar de mis críticas y mi opinión hacia Google (que he compartido varias veces aquí y lo sigo manteniendo, porque al fin y al cabo personalmente reclamo responsabilidad y variedad en el uso de la web), he decidido desempolvar una vieja cuenta de Gmail para aprovecharla en esto. ¿Razones? Varias. Aparte de la gran cantidad de usuarios y seguidores del blog y mis trabajos me lo han preguntado e incluso sugerido, hay que admitir que Google ha hecho un buen trabajo con su red social, cosa que no pensaba en un principio que pudiera ser asi. El mundo del software libre y código abierto empieza a tener una difusión muy buena ahi (muchos usuarios, grupos, proyectos, próximamente empresas, etc), y creí conveniente hacer de tripas corazón y aprovechar las oportunidades que una red social así, con un entorno como ese, me podía ofrecer.

Puedo presumir de no usar apenas servicios de Google, y por eso, quizás, me puedo permitir el lujo de derrochar un poco de privacidad con el gigante al tener la “suerte” de manejarme en una variedad muy aceptable de servicios web. Eso sí, me he leído los términos y condiciones y política de privacidad para estar enterado (uno, que tiene sus manías)
El caso es que Diaspora, a pesar de ser un proyecto interesantísimo y ejemplar, ha fallado bastante como reclamo de una red importante para el código abierto y Linux en concreto, y parece que G+ se ha quedado con eso. ¿Razones? No las sé muy bien (posiblemente, que todo quisqui tiene una cuenta Gmail), pero el poder interactuar más directa e informalmente con gente de este mundillo me resulta útil, y ese es el potencial que le encuentro a este servicio. Además, ¿qué mejor sitio para publicitar alternativas como DuckDuckGo, Linux, BSD y otras, que el que más potencial de difusión tiene? Y es que todo tiene un doble filo, una cara y una cruz.
He hecho un “quid pro quo” ético con el gigante: yo le doy un puñado de datos y él me abre puertas a información y comunicación con quien me interesa. Me he dejado llevar por ese palpito… Asi que ya sabéis, ahí estoy. Seguiré más o menos mi política de Diaspora: contactar con todo aquel que lo quiera hacer de esa manera, compartir los progresos de Caledonia u otros proyectos, y alguna cosilla más que pueda surgir.
PD: Hay que ver lo incómodo que es que, para usar un servicio, tengas que hacerte con la colección, es decir, tener las cosas de la misma compañía sí o sí. ¿Alguna vez os habéis parado a pensar de que manera vuestra información de una cuenta Google está expuesta y relacionada con 50.000 cosas que el propio Google maneja? He tenido que meterme otra vez en esa cuenta de la G para apreciar su alcance. Y llega a dar repelús…
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